- Coño Tefa, ya te he dicho que te llamaría cuando llegara a Madrid.- Dijo Vic separandose de Estefanía, su mejor amiga desde el primer año de la Secundaría.
- Tía, es que ya sabes lo que me preocupo yo con estas cosas, y además me da pena no poder ir contigo pero ya sabes que me tengo que quedar en Cáceres para estudiar y cuidar a mi abuela, no se que la pasa, ¡justo se rompe la cadera cuando mis padres se van de vacaciones! Y ya conoces a mi hermano.. No puede hacer nada solo, es un quejica...
- Ya lo sé, y creeme que me he cagado en tu abuela mucho, no solo porque no vengas y eres mi mejor amiga también, porque o conseguimos a alguien que viva con nosotras o tendremos que pagar más del alquiler... Y ya sabes que me quiero comprar otro Longboard, desde que se me rompió el pequeño Timmy no soy la misma - Vic, era toda una revolucionaria, decía lo que pensaba y nunca se callaba, amaba los videojuegos, la música y los skates y longboards, a sus 18 años ya había estado más de una vez en el calabozo por desacato a la autoridad, todos sabian que de "Esvic", mote que la gente le había puesto a la pareja que hacían Estefanía y ella era la chica mala y Estefanía la coqueta y tranquila. Eso a Vic, particularmente le hacía gracia ya que le gusta que la gente le tenga su respeto.
- Joder Vic, con eso se nota lo que me quieres y me vas a echar de menos.. - Dijo Tefa, algo triste por la contestación de Vic.
- Tefa, no te enfades, sabes que yo te quiero mucho y tal y que te voy a echar mucho de menos. Joder, eres mi mejor amiga, ¡cómo no te voy a echar de menos! - Vic fue sonriendo a darle a Estefanía uno de sus últimos abrazos en bastantes meses. Hasta Navidad, pero teniendo en cuenta de que era principios de Agosto se las haría muy largos, por lo menos a Estefanía.
- ¡Ains mi cuchufeta lo que la voy a echar de menos! - Tefa saltó hacia Vic y la peñizcó las mejillas.
- ¡QUITA COÑO TEFA! ¡QUÉ PARECES MI ABUELA! Hazle eso a tu noviecito Ryan, pero a mi dejame tranquila. - Ryan era un chico muy guapo y simpático, el mejor amigo de Vic y novio desde siempre de Estefanía. Vic los presentó ya que él hacía skate con Vic y a Estefanía le molaba.
- Vale, vale, ya te dejo, que me tengo que ir a Cáceres otra vez con mi abuela. Te quiero mucho, y ya sabes, llamame. - Se dieron los últimos besos y abrazos y Estefanía se fue.
*5 minutos después*
Vic llegó a su casa y dejó el skate en el pasillo, entró en la cocina y sacó de la nevera una fanta de naranja, su favorita o mejor dicho la única que le gustaba ya que la fanta de limón no solía beberla y no la gustaba la Coca-Cola.
Sacó su iPhone del bolsillo trasero de sus pitillos vaqueros y le enviO un Whatsapp a Ryan.
- Hey tronco, ¿vamos al skate park? Así me despido de todos, que mañana a las 7 me largo. Avisa a los demás.
- Estamos aqui cacho friki, ven ya.
- Oblea, ya salgo. - Cuando puso el "Oblea" se acordó de cuando se lo puso a Ryan por primera vez, se rayó y no paraba de pregunta que era hasta que Vic le tuvo que explicar personalmente que el autocorrecto del iPhone no le dejaba escribir un simple "Ok" ni siquiera "Okay" y siempre le salía eso. Desde entonces siempre pone Oblea porque le hace mucha gracia. Ella se empezó a reir, cogió el skate y se largó para despedirse de sus amigos.
Vic llegó a su casa sobre las 11 de la noche, se había ido de cena de despedida con todos los chicos.
{Nenazas} Pensó Vic, todos había llorado como niñas cuando pierden una pierna de la Barbie, un brazo o la cabeza que eso ya era como el llanto de Rix, que parecía aquello un tsunami.
Les dió un beso a sus padres y se fue a su habitación, escribió lo ocurrido en su diario, que era tan secreto que ni Esteanía sabía de él y se puso a dormir. El día de mañana sería largo, muy largo.
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